viernes, 21 de enero de 2011

ODA AL SOMBRERO. Por Raquel Anastasia, brasileña.

El sombrero cayó
de la cabeza del señor
y solo se quedó 
en la calle.
Nadie para socorrerlo.
Los autos pasan sobre él
las personas y los perros
también.
No corría viento
y el sombrero murió atropellado
por un camión malvado.


1 comentario:

Unknown dijo...

Yo no dejo mis gorros,
el mejor invento, te cubren del infernal sol de stgo.

Lo mejor es que hay de diferentes formas y colores, para cabezas flacas y para cabezones.jajajajaja

Saludos Raquel.